Decía Winston Churchill que “el éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal”; sin embargo, esto no resulta 100% satisfactorio para la gran cantidad de emprendedores que surgen actualmente con tanta frecuencia. Y es que hablar del fracaso, y más aún, aceptarlo como una posibilidad en este sector, es totalmente necesario, más no agradable.

Es por esto que surge en México The Failure Institute, pues desde hace algunos años, el emprendedurismo se ha hecho más fuerte, pero es alarmante la cantidad de startups que cierran antes de los dos años de haber entrado en el mercado.

Dicho motivo deriva en que esta institución se dedica a realizar una investigación para conocer las principales razones del fracaso en las empresas con base tecnológica (EBT). Los resultados son diversos, pero todos con altos índices de consideración entre los entrevistados.

Los errores más comunes entre los emprendedores son las bases educativas y financieras, pues entre el 50% y 80% de estos, piensan que la educación en México está basada en formar empleados y no emprendedores. Asímismo, no se toma en consideración que la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo a mediano-largo plazo es necesaria, hasta que pueda comenzar a haber ganancia.

¿Y qué pasa con la gestión empresarial? Este es otro de los principales factores de fracaso, pues no solo abarca la definición de responsabilidades y objetivos, sino que tiene un impacto en la cuestión comercial. Un 70% de los entrevistados coincidieron en que desde un inicio no se logró hacer una adecuada segmentación de mercado.

Ese mismo 70% arrojó datos en que no contaban con habilidades de comunicación para realizar ventas, ni para promocionar su producto o servicio, lo cual, derivó en no contar con apoyo de otras empresas o del gobierno, o en su defecto, conseguir contratos desventajosos a falta de ingresos inmediatos.

Todos estos problemas, también contribuyen a que el 65% de los emprendedores coincidieran en que la falta y/o errónea comunicación entre co-founders sea otra razón por las cual las startups fracasan. Y es muy posible que esté relacionada por algunos factores como diferentes intereses: falta de compromiso y poca o nula cooperación entre partners.

Este mismo estudio muestra que menos del 6% de entrevistados que fracasaron, tienen intenciones en estudiar y mejorar sus capacidades de emprendimiento; comparado con un 45% que deciden intentar nuevamente, sin haber estudiado previamente los errores cometidos en el pasado.

Desde que somos pequeños, somos obligados a aprender de nuestros errores, para no cometerlos en un futuro; sin embargo, en múltiples ocasiones nos damos por vencidos o intentamos nuevamente, sin tomar en consideración lo que nos hizo caer en un principio. Pero para el emprendedurismo es indispensable, pues “el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”.